Romero realizó un estudio doble ciego, controlado con placebo, en 60 pacientes con herpes zóster, con el propósito de evaluar el efecto de la ribavirina por vía oral y tópica sobre la incidencia de neuralgia postherpética. Se encontró que la ribavirina elimina el dolor desde las primeras semanas de evolución, con buena tolerancia del medicamento. De manera que los autores concluyen que la ribavirina mostró ser superior al placebo para eliminar el dolor desde el periodo agudo, manteniéndose dicha mejoría en las evaluaciones subsecuentes. Estos resultados fueron estadísticamente significativos.